Psicoanálisis: un espacio para atender lo singular
Para el psicoanálisis los malestares subjetivos (tristeza, estrés, angustia o ansiedad, dificultades en las relaciones interpersonales, hiperactividad, desatención, etc.) no siempre tienen una causa neurobiológica y no son susceptible a su modificación a través de estrategias de aprendizaje.
Los padecimientos que nos aquejan tienen una causa psíquica inconsciente.
Hoy en día el estrés, la presión social y las dificultades inherentes a la vida moderna facilitan el desarrollo de padecimientos psíquicos. A muchas personas les sucede que el malestar no parece mejorar, vuelve al mismo punto una y otra vez o se desplaza de un padecimiento a otro, es allí donde el psicoanálisis sigue ofreciendo la posibilidad de hablar libremente sobre lo que sucede, dando un lugar a los acontecimientos y en consecuencia abriendo la posibilidad a relacionarse de forma diferente con lo que nos hace sufrir haciendo uso de la interpretación analítica y la transferencia como técnicas.
No hay una edad para que un síntoma se produzca, el malestar subjetivo puede producirse al inicio de la escolarización y también para otra persona al inicio de la jubilación, divorcio, problemas de pareja, movimientos migratorios, duelos o fracasos laborales. Se lo difícil que puede parecer al inicio hablarle de tus cosas a un desconocido, también se que postergarlo no hace nuestros problemas más pequeños.
Psicoanálisis en crisis
La escucha orientada por el psicoanálisis produce un alivio al malestar subjetivo, respetando la singularidad de cada sujeto. Pondremos el foco sobre la problemática que necesitas trabajar, creando un espacio de confianza y sin juicios.