¿Sabías que existen diversos modelos de terapia dentro de la psicología?
Si te estás planteando iniciar terapia con un psicólogo te sorprenderá saber que existen diferentes enfoques y modelos de psicoterapia.
¿Cuál es el modelo de terapia psicológica más efectivo?
Esta pregunta puede parecer sencilla, pero responderla con rapidez suele ser una trampa. Algunas corrientes construyen su respuesta sobre argumentos circulares — se validan a sí mismas con sus propios criterios — y eso cierra la puerta a algo que deberíamos poder discutir abiertamente: las diferencias teóricas reales entre corrientes, y qué herramientas metodológicas tendría sentido usar para evaluar la eficacia de cada una, sabiendo que conviven varias al mismo tiempo en la psicología actua
El objeto de estudio: el punto donde la terapia psicológica se separa
La terapia psicológica tienen diferencias de fondo entre los distintos modelos, cada corriente entiende el malestar subjetivo de una forma diferente:
- Para la terapia cognitivo-conductual, una de las terapias psicológicas más conocidas, el objeto de estudio son los pensamientos y las conductas observables.
- Para las corrientes psicodinámicas, como la terapia psicoanalítica, el objeto de estudio es el inconsciente.No es un matiz menor: cada corriente parte de una idea distinta de qué es un ser humano, y por eso persigue objetivos diferentes según cómo entiende el malestar psicológico.
La diferencia fundamental: el yo y el inconsciente
Aquí es donde esa diferencia se vuelve muy concreta. Buena parte de las terapias psicológicas tradicionales se organizan alrededor del yo — hay un modelo a seguir, un ideal que marca el camino, y en muchos casos el propio terapeuta se posiciona como ese ejemplo a alcanzar.
En psicoanálisis las cosas funcionan distinto. Sabemos que el yo es parte del sujeto, pero el trabajo parte de otro lugar: de cómo estamos atravesados por el lenguaje y por el inconsciente. Lo que creemos que somos, los ideales que sentimos que «deberíamos» cumplir, y esa fuerza que nos empuja a perseguirlos — nada de eso es tan propio como parece.
El trabajo en psicoanálisis va orientado, precisamente, a poder tomar distancia de eso que nos determina y nos hace sufrir sin que nos demos cuenta de que viene impuesto desde otro lugar, desde el Otro. No se trata de acercarnos a un ideal, sino de empezar a cuestionar de dónde viene ese ideal y por qué nos exige lo que nos exige.